El Dique San Roque

El Dique San Roque

Con una capacidad de 201.000.000 metros cúbicos, el dique San Roque provee de agua a la Planta Potabilizadora Suquía, que abastece al 70% de la ciudad de Córdoba.   

En el diseño y construcción del dique San Roque participaron hombres cuyas capacidades intelectuales y humanas merecen el reconocimiento y la admiración de todas las generaciones de cordobeses que aún hoy se ven beneficiadas con la entrega y la pasión que pusieron en su momento para lograr el objetivo principal de reservar agua para la creciente población de la ciudad de Córdoba. De paso lograron un atractivo turístico que hasta hoy es uno de los más convocantes de la provincia y el país.en el diseño y construcción del dique San Roque participaron hombres cuyas capacidades intelectuales y humanas merecen el reconocimiento y la admiración de todas las generaciones de cordobeses que aún hoy se ven beneficiadas con la entrega y la pasión que pusieron en su momento para lograr el objetivo principal de reservar agua para la creciente población de la ciudad de Córdoba. De paso lograron un atractivo turístico que hasta hoy es uno de los más convocantes de la provincia y el país.

 

Comenzaron a construirlo en 1884 y lo terminaron en 1891, para inaugurarlo justo un 8 de septiembre, día que asombraron al mundo entero.

 

Pero lejos de ganar la gloria eterna, a Cassafousth y Bialet Massé le esperaba un trago muy amargo en un país que, desde Belgrano hasta Favaloro, nunca se caracterizó por ser agradecido para con sus próceres o personalidades destacadas.

Impulsados por intereses políticos que pretendían desacreditar todo lo que había hecho Miguel Juárez Celman, tanto en su gestión como gobernador como en la Presidencia de la Nación, se instaló el rumor de que el dique tenía fallas severas en su construcción, que el material que habían usado para hacerlo colapsaría porque era de mala calidad y que, en consecuencia, en cualquier momento el dique se derrumbaría y el agua del lago San Roque terminaría por inundar Córdoba con una furia tal que arrasaría todo a su paso.

 

Lo de la mala calidad tenía intereses económicos también, ya que Bialet Massé había utilizado cal argentina en lugar de la cal inglesa que predominaba en el mercado como la de mejor calidad.

No sólo se conformaron con los rumores, en la madrugada del 27 de julio de 1892 decenas de agentes de Policía salieron a despertar a los cordobeses dormidos a los gritos de que “¡El Dique se derrumbó!”. Miles de personas dejaron sus viviendas y corrieron a los sectores más altos. Todas mentiras, pero el pánico estaba instalado.

Cassaffousth y Bialet Massé fueron sometidos a un proceso judicial y hasta terminaron injustamente presos. 

Durante el gobierno de Amadeo Sabattini comenzó a construirse un nuevo dique de mayor altura porque la ciudad de Córdoba había crecido tanto que ya no alcanzaba con lo que contenía aquel primer paredón.

 

El dique tal como se ve actualmente, con el embudo y la famosa cola de novia que genera tanto atractivo en verano, se inauguró en 1945. Al terminarlo, se dispuso derribar el primero, pero inmensas cargas de dinamita no pudieron lograrlo. La creación tan cuestionada había soportado las explosiones.

El viejo paredón puede verse en épocas de sequía, emerge generoso y desafiante, para demostrar que la sociedad había sido injusta con Cassaffousth y Bialet Massé.

 

 

Fuente : La Voz.